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mayo 12, 2008

El niño de las pinturas




El Niño de las pinturas es un Graffitero de arte mayor que pulula por las calles de Granada siempre buscando un lienzo urbano que revitalizar. Hace más de cuatro años que lo sigo por los callejones de la ciudad con la intuición de la sorpresa y siempre hay algo nuevo con su huella particular. Sus creaciones son capaces de abofetear la emocionalidad del transeúnte que también lee los pequeños textos de los Jinetes del Apocalipsis. La ascendente factura técnica de la obra del niño, que de niño me imagino que ya le que queda poco, es un despunte de belleza y reflexión, en fin, un trabajo profesional de carácter efímero que sin embargo perdura en la retina maltrecha del callejero.
El niño de las pinturas (fotografías Rodrigo Soto y Gonzalo Vidal)

mayo 06, 2008

Fotografías de graffiti y murales en Granada



http://www.flickr.com/photos/tisuquiearth/sets/72157604914809753/
Fotografías de Rodrigo soto y Gonzalo Vidal, fotógrafo radicado en el barrio de Alhamar, La Habana, Cuba.

Inventario Público


Sino fuera por ellos la vista se dejaría ganar la partida en el descorche anestésico que produce una pared impoluta en el abismo del bombardeo publicitario, las construcciones urbanísticas y los escaparates del consumo que delinean la normalidad visual. Todos los días y noche nace alguno en la cartografía social de lo disperso porque son necesarios para la desintoxicación del cuerpo social tras tanta globalización precaria. En la era de las nuevas tecnologías comunicacionales, la muralla intervenida en modalidad de graffiti o mural, sigue siendo el soporte simbólico más fuerte para la expresión y colisión de subjetividades socio-políticas-emocionales.
Y los que en algún momento pensaron que el graffiti estaba llamado a subvertir la normalidad por su dimensión clandestina y juvenil que brotaba como setas en el descampado urbano mundial se equivocaban. Desde hace mucho la tradición muralista y el graffiti como arte contestatario están integrados al circuito de producción cultural de consumo. Se cotiza al alza y muchos de los autores callejeros hoy exponen en grandes galerías y trabajan con firmas publicitarias que requieren de sus servicios para montar campañas de consumo dirigidas al segmento juvenil. Sin embargo, el street art no ha perdido su capacidad transformadora porque día a día se reinventa en miles de nuevos militantes que van al encuentro de la muralla.
La cultura del graffiti es tan amplia como las fotografías de aerosol que están repartidas por el mundo entero. En ciertos barrios; las paredes guardan toda una memoria colectiva pero soterrada de luchas políticas, sueños y muerte, hoy en esos mismos muros se narran otras grandes batallas contra la subsistencia. El aerosol y la brocha dinamizan a los chicos y chicas de los barrios marginales latinos, tanto o más, que a los chicos de la periferia parisina o los de Bucarest, Granada o Estocolmo…su actividad incesante va marcando su despliegue estético por las callejuelas, bloques de apartamentos, solares abandonados, murallas de grandes avenidas.
Cualquier lienzo público o privado está condenado a tener que soportar el discurso de la multitud crítica y descontenta.

octubre 16, 2007

Stencil callejero Granada (II)

Su estética grabada en algún muro, fachada, puerta o edificio público, nos hablan de una narrativa social del descontento que bombardea las ciudades con mensajes provocadores en donde se economiza la palabra para poner en circulación una serie de reflexiones e ideas fuerza que atentan contra los valores fundamentales de la sociedad de consumo y las relaciones de poder en todo ámbito de la vida.
La temática es tan amplía como las subjetividades que subsisten tras la mano que rosea el muro con spray. Militantes del arte callejero que desarrollan su crítica social en los espacios públicos y no ante la televisión observando el telediario, cronistas del relato visual breve que nos interrogan sobre el control de nuestras vidas, la plaga inmobiliaria, el hambre en África, la precariedad de la vida y la privatización sentimental del ser humano.
Un grito potente y fugaz que permanecerá tatuado en el cuerpo social y su espacio público bajo el capricho silencioso del tiempo y el azar. Imágenes que procuran poner en contradicción y abrir puntos de fuga que se decantan por un fino humor negro que poetiza con furia sobre la libertad de movimiento en la Europa Comunitaria o espasmo visuales que hablan de la violencia machista y que algún maltratador ve por casualidad en la esquina de su casa. También hay otras que sólo buscan que un chiflón de sensaciones placenteras te recorra el cuerpo aunque sea por un segundo en tu tránsito cotidiano.
Las fotografías que ha continuación aparecen son parte de un proyecto que tiene por objetivo la documentación gráfica de las plantillas en la ciudad de Granada y su interacción social. Asumimos el trabajo como la posibilidad de rescatar la memoria de la fugacidad de los muros, a través de la fotografía no sólo se busca la documentación del hecho en sí y su complejidad temática sino también permitir multiplicar su discurso en otros soportes, transformando así nuestro trabajo en una correa transmisora entre el artista, el muro, la fugacidad del tiempo y el ojo que nunca la ha visto o no ha querido verla.
Las fotografías han sido tomadas el año 2006 y el 2007 en la ciudad de Granada. Fotografías Ronald Plaza & Rodrigo Soto.