febrero 24, 2011

Arde la jaima de Gadafi a cielo abierto

http://www.flickr.com/photos/a7fadhomar/

La rebelión popular del pueblo libanés- que hoy ya controla gran parte del noreste del país- se encamina por estas horas, hacía una más que posible guerra civil. La tenacidad de la multitud social borracha y drogada cae por las calles libias no por haberse pasado en la dosis de su sueño libertario, sino por los bombardeos aéreos, el plomo militar, la calle entregada por el estado a sus mercenarios africanos de Chad, Níger y también europeos, dicen algunos testigos desde la capital. Las cifras oficiales hablan de 250 muertos mientras organizaciones de derechos humanos, la prensa árabe internacional, los ministerios del interior occidentales manejan cifras que sobrepasan las del millar de víctimas. Muamar Gadafi asiste en persona al derrumbe de lo que una vez fue su gran jaima a cielo abierto. Lo acompañará todavía su escolta de una treintena de vírgenes entrenadas para matar? O lo mismo han desertado ya, como varios ministros y embajadores libios repartidos por el mundo, coroneles y tropas también juegan sus cartas. La comunidad internacional sanciona la represión y la violación de derechos humanos, hace llamados a la calma sin destinatario posible, para luego, sus personeros volver a los despachos a generar documentos sobre una nueva rebelión popular en el mundo árabe que los pilló de sorpresa.

Gadafi concentra a sus fuerzas (ejército, milicias, mercenarios) en la capital de Libia, Trípoli. Atemoriza y reprime con violencia casa por casa a la espera de la batalla final que se dará en sus calles. En muchos puntos del país a esta hora hay combates entre los rebeldes y los leales a Gadafi. Desde las zonas liberadas se va rompiendo el cerco informativo; hay múltiples fuentes de información que sirven para crearse una imagen más certera de lo que está pasando ahí. El armamento pesado ya no sólo está en manos de los leales al régimen furibundo de Gadafi. Las milicias populares, las tribus, los opositores espontáneos tienen armas, blindados, misiles antiaéreos y tanques militares. Si el territorio fuera otro (Sudán, Somalia, Costa de Marfil…) quizás la comunidad internacional dejaría que se maten hasta el final, pero aquello es Libia, el importante exportador de petróleo, el aliado más disciplinado en la guerra contra el terrorismo global y en la particular lucha de la Unión Europea contra la inmigración ilegal. Desde el 2003 Gadafi y su revolución verde ha torturado a diestra y siniestra a miles de inmigrantes que tuvieron la mala suerte de caer en las patrullas conjuntas con Italia. Que será de los miles de inmigrantes subsaharianos que a esta hora están en más de los 40 centros de detención de inmigrantes que se reparten por Libia. Gadafi inauguró lo que se ha llamado la deslocalización de los inmigrantes fuera del espacio Schengen. Dinero por inmigrantes fuera de Europa, esa ha sido una de las alianzas de la UE-Gadafi. El señor del botox, de la jaima itinerante por el mundo, aquel personaje errático después del eterno boicot internacional que lo volvió aún más egocéntrico, hoy culpa a Al Qaeda y al exterior de lo que ocurre en Libia. Una intoxicación informativa peligrosa, por mucho menos Estados Unidos y sus socios de la OTAN han invadido países, para luego retirarse por la puerta trasera. Qué pasará en Libia? Eso aún nadie lo sabe. Las noticias del enfrentamiento final son inminentes. Horas de angustia en que la izquierda latinoamericana y sus medios de prensa afines no han sido capaces de informar y poner en perspectiva lo que la mayor parte del pueblo libio ha decidido en la calle. Un silencio ideológico equivocado donde lo que hay no es una contrarrevolución sino la caída de otro dictador más con millonarias cuentas en Suiza y cientos de cadáveres de los mismos paisanos que resistieron los bombardeos estadounidenses sobre Trípoli y Benghasi en 1986.

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