febrero 28, 2011

Libia: entre la rebelión popular y la intervención extranjera


Pasan las horas y la situación en Libia se deteriora en el enfrentamiento armado y la disgregación social. Los enroques políticos del exterior tampoco traen buenas noticias; algunos piensan ya en una intervención militar para poner orden, y de paso, controlar otro grifo de petróleo. El Consejo de Seguridad de la ONU ha congelados los bienes del clan Gadafi en el exterior e impuesto un nuevo embargo de armamento. Hasta hace sólo dos semanas países como España, Italia, Alemania, Francia, y la Unión Europea en general, vendían armas a diestra y siniestra al régimen de Gadafi.

Después de la reconciliación de 2003, Gadafi se convirtió en el socio estratégico en lo comercial, sobre todo para abastecer de crudo a las sociedades europeas y su alto consumo. Al mismo tiempo, se transformó en un aliado en la guerra contra el terrorismo, lo que le sirvió como excusa para barrer con los opositores islamistas y todo aquel que quisiera algo más. Entonces nadie dijo nada. Al año siguiente de volver a pasearse por el mundo con su jaima, comenzaron las reformas estructurales de la economía. Los siempre caprichosos funcionarios económicos internacionales, que hasta no hace mucho se paseaban por Trípoli alabando la contención del gasto social y felicitando a Gadafi por su apertura económica, no perdían oportunidad para ensalzar a su nuevo alumno de medio oriente que cabalgaba en el neoliberalismo. Muchos de los avances sociales se ahogaron en los últimos siete años producto de los efectos colaterales.

Gadafi supo utilizar la posición geográfica de Libia, como punto caliente en la ruta de la inmigración clandestina hacía Europa. Aquello se tradujo en una implacable represión a la inmigración -sobre todo subsahariana- que se hace a la mar para llegar a Italia, también para los inmigrantes en tránsito y los que eran relocalizados en los CIE de Libia a la espera por una respuesta a la solicitud de asilo, que nunca llegaría. Su amigo y socio Berlusconi ha puesto también fin al Tratado de Amistad Italo-Libio de 2008 que se firmó paradójicamente en Bengasi, la segunda ciudad del país que hace días ya controlan los rebeldes.

A esta hora Estados Unidos moviliza su flota en aras de una posible intervención extranjera que de existir será enmascarada como ayuda humanitaria. Muchos medios de comunicación se esmeran en incidir hacía esa resolución del conflicto. Desde los territorios arrebatados al control de Gadafi también llegan las voces de los rebeldes que no están por la vía de la invasión. La del intervencionismo ya está en marcha fuera de Libia y en las ciudades que están bajo el control de los rebeldes. Imposible saber si a esta hora en Libia hay más mercenarios africanos a las ordenes del clan Gadafi, o si son, superados por los agentes de inteligencia de occidente desplegados en terreno. Ya EEUU ha afirmado que trabaja en las ciudades que controlan los rebeldes.

Una cosa es la revuelta popular masiva del pueblo libio y sus demandas que ellos concretarán, y otra muy distinta, es sumarse a los ecos que quieren hacer de Libia otro estado fallido para la tranquilidad del bienestar occidental.

febrero 24, 2011

Arde la jaima de Gadafi a cielo abierto

http://www.flickr.com/photos/a7fadhomar/

La rebelión popular del pueblo libanés- que hoy ya controla gran parte del noreste del país- se encamina por estas horas, hacía una más que posible guerra civil. La tenacidad de la multitud social borracha y drogada cae por las calles libias no por haberse pasado en la dosis de su sueño libertario, sino por los bombardeos aéreos, el plomo militar, la calle entregada por el estado a sus mercenarios africanos de Chad, Níger y también europeos, dicen algunos testigos desde la capital. Las cifras oficiales hablan de 250 muertos mientras organizaciones de derechos humanos, la prensa árabe internacional, los ministerios del interior occidentales manejan cifras que sobrepasan las del millar de víctimas. Muamar Gadafi asiste en persona al derrumbe de lo que una vez fue su gran jaima a cielo abierto. Lo acompañará todavía su escolta de una treintena de vírgenes entrenadas para matar? O lo mismo han desertado ya, como varios ministros y embajadores libios repartidos por el mundo, coroneles y tropas también juegan sus cartas. La comunidad internacional sanciona la represión y la violación de derechos humanos, hace llamados a la calma sin destinatario posible, para luego, sus personeros volver a los despachos a generar documentos sobre una nueva rebelión popular en el mundo árabe que los pilló de sorpresa.

Gadafi concentra a sus fuerzas (ejército, milicias, mercenarios) en la capital de Libia, Trípoli. Atemoriza y reprime con violencia casa por casa a la espera de la batalla final que se dará en sus calles. En muchos puntos del país a esta hora hay combates entre los rebeldes y los leales a Gadafi. Desde las zonas liberadas se va rompiendo el cerco informativo; hay múltiples fuentes de información que sirven para crearse una imagen más certera de lo que está pasando ahí. El armamento pesado ya no sólo está en manos de los leales al régimen furibundo de Gadafi. Las milicias populares, las tribus, los opositores espontáneos tienen armas, blindados, misiles antiaéreos y tanques militares. Si el territorio fuera otro (Sudán, Somalia, Costa de Marfil…) quizás la comunidad internacional dejaría que se maten hasta el final, pero aquello es Libia, el importante exportador de petróleo, el aliado más disciplinado en la guerra contra el terrorismo global y en la particular lucha de la Unión Europea contra la inmigración ilegal. Desde el 2003 Gadafi y su revolución verde ha torturado a diestra y siniestra a miles de inmigrantes que tuvieron la mala suerte de caer en las patrullas conjuntas con Italia. Que será de los miles de inmigrantes subsaharianos que a esta hora están en más de los 40 centros de detención de inmigrantes que se reparten por Libia. Gadafi inauguró lo que se ha llamado la deslocalización de los inmigrantes fuera del espacio Schengen. Dinero por inmigrantes fuera de Europa, esa ha sido una de las alianzas de la UE-Gadafi. El señor del botox, de la jaima itinerante por el mundo, aquel personaje errático después del eterno boicot internacional que lo volvió aún más egocéntrico, hoy culpa a Al Qaeda y al exterior de lo que ocurre en Libia. Una intoxicación informativa peligrosa, por mucho menos Estados Unidos y sus socios de la OTAN han invadido países, para luego retirarse por la puerta trasera. Qué pasará en Libia? Eso aún nadie lo sabe. Las noticias del enfrentamiento final son inminentes. Horas de angustia en que la izquierda latinoamericana y sus medios de prensa afines no han sido capaces de informar y poner en perspectiva lo que la mayor parte del pueblo libio ha decidido en la calle. Un silencio ideológico equivocado donde lo que hay no es una contrarrevolución sino la caída de otro dictador más con millonarias cuentas en Suiza y cientos de cadáveres de los mismos paisanos que resistieron los bombardeos estadounidenses sobre Trípoli y Benghasi en 1986.

febrero 13, 2011

Egipto: Otro que se fuga en Helicóptero (II)




Después de 18 días de rebelión popular cayó Mubarak. De nada sirvió su último mensaje televisado en que anunciaba tozudamente que se quedaría hasta septiembre para administrar la transición política. No pasaron ni veinte horas, cuando él y su familia ya estaban emprendiendo la fuga desde el palacio presidencial en un Helicóptero militar. Una escena ya clásica que se viene repitiendo con frialdad desde la última década. ¿Habrá tenido cojones para observar por la ventanilla la plaza Tahir por última vez? A esta hora ya se encuentra en los Emiratos Árabes Unidos. De seguro que su preocupación ya no es por el pueblo que sometió a su antojo durante 31 años, sino que por el destino de su fortuna. El Gobierno suizo- en un lavado de imagen de su oscura banca- ha bloqueado las posibles cuentas del clan Mubarak.
La comunidad internacional se felicita por lo obrado? Los norteamericanos están más tranquilos porque el poder ahora mismo lo dicta el Ejército egipcio, que no sólo reciben mil millones de dólares anuales sino que ha formado a toda la plana mayor de la institución durante décadas. Es un hecho que los militares siempre fieles al régimen dieron la estocada final al faraón entre declaraciones, mensajes y llamadas, un golpe de estado de confianzas y piso político. Reconducir en el futuro próximo al ejército a los cuarteles y despojarlo de su posición política como garante de la institucionalidad democrática, quizás será el desafío más importante de la sociedad egipcia.
Pero este fin de semana es tiempo de celebración, de recuerdo por los más de 300 asesinados que ha dejado la represión del régimen de Mubarak; su muerte no ha sido en vano. Aquella resistencia de los primeros días en que se derrotó con el cuerpo, las piedras, los palos y los cócteles molotov a la temida y odiada policía del régimen fue el primer síntoma de que el sueño era posible y allá fueron los egipcios a su encuentro. Hoy todos los corresponsales internacionales hablan de la dictadura de Mubarak, hace tres meses la mayoría de las publicaciones y presentadores televisivos se dirigían a él con el respeto que imprimía dirigir un régimen dictatorial auspiciado por Estados Unidos, la silenciosa Unión Europea, el FMI, Tel Aviv.. Otra transición política tutelada por Estados Unidos y los poderes fácticos se pone en marcha. Por prudencia, dicen. Porque la libertad tiene que ser ordenada y bonita. Sí, pero con la venia de occidente diría Varguitas o su amigo Aznar, a estas alturas consolidados en la bisagra ideológica neoliberal hispana. Y qué dirá el Rey de España de toda esta situación! Habrá llamado al amigo que cayó en desgracia o simplemente se olvidó del número, como tantos otros. Lo único que sé, es que hoy domingo la comida familiar egipcia será inolvidable, sobre todo para ellos; los jóvenes urbanos populares y de clase media, que por fin se encontraron, ahí, en el callejón que da hacia la libertad.

enero 31, 2011

Egipto: La rebelión popular en marcha (I)



Ahora mismo el pueblo egipcio permanece en las calles militarizadas porque sabe que estas horas son cruciales para el éxito de una nueva rebelión popular que salda cuentas con otra dictadura árabe sustentada por Estados Unidos, la Unión Europea y los organismos financieros internacionales. Después de 31 años en el poder, Hosni Mubarak, se tambalea. La caída no será al vacío porque son muchos los intereses en juego así que en múltiples despachos del mundo ya se diseña la transición política egipcia. Un rotundo que se vayan todos recorre la plaza Tahir de El Cairo, las reformas políticas que ahora promete el régimen llegan tarde, lo mismo que los anuncios de que habrá inversiones sociales para los más de 40 millones de pobres – la mitad del país- que subsiste con dos dólares al día.
No. La noticia, no es que la dictadura haya cortado Internet y las redes sociales, cuando sólo el 23% de la población del país normalmente accede a ellas. La noticia es que un pueblo que lleva sometido a un estado de emergencia más de 30 años ha sido impulsado por el hambre, la injusticia y la desigualdad a salir a la calle pese al silencio de la comunidad internacional y los malos augurios de los llamados expertos en temas de oriente medio. Pocos se acuerdan hoy en día de los continuos ajustes de la economía estructural que ha vivido el pueblo egipcio desde los años noventa. La libertad nunca se conquistará desde Internet o las redes sociales que sólo agitan y movilizan el impacto de la acción. Lo importante de estas situaciones siempre se resuelven en la calle, en su ocupación, su defensa, y a la espera del momento justo escogido por la espontaneidad de la masa para dar el golpe final a una época que no redundará en una democracia al estilo occidental, ni tampoco en un país de extremismo islámico.
Mañana martes 1 de febrero quizás sea ese día

enero 17, 2011

apuntes sobre la rebelión popular tunecina

(foto AFP. 27 de diciembre)

A esta hora, se podría decir, que otra revolución popular ha triunfado en su objetivo de poner término a 23 años de dictadura solapada dirigida por Ben Ali. Son horas claves para el futuro de Túnez porque son muchos los actores que a esta hora mueven fichas y trazan planes, desde sus intereses respectivos. Por un lado la Unión Europea y Estados Unidos, aliados de la dictadura, que nada dijeron sobre la mentada libertad de los pueblos oprimidos por falta de democracia, hasta casi cuando el ex gobernante se subía al avión que lo llevaría al autoexilio. Esta ya es una imagen clásica de los gobernantes auspiciados por el neoliberalismo del FMI. Los intereses políticos a través de las primeras crónicas periodísticas ya hablan de la llegada del islamismo radical al oasis occidental del Magreb, se ha inaugurado otro frente en disputa, esta vez, a orillas del mediterráneo. Aún queda ver que sale del gobierno de coalición y las futuras elecciones, en estos casos, los organismos económicos internacionales, no pierden el tiempo, actúan con diligencia para atar las manos de los que sólo quieren pasar por el sillón presidencial administrando las desigualdades sociales. Y ahí está el pueblo tunecino que no quiere reformas sino que transformaciones de envergadura.
Lo de Túnez ha sido una sorpresa no sólo para la comunidad internacional sino que para los mismos tunecinos. Ellos, quizás sin sospecharlo, fueron transformando la rabia en rebeldía organizada que no se amilanó ante las oleadas represivas que dejaron más de 70 muertos. Ningún partido político opositor tunecino lideró las protestas, ni siquiera el sindicato mayoritario se sumó en un principio a la revuelta popular, así que sólo eran ellos y sus estructuras de poder espontáneo que se fueron fortificando en las calles y al alero de una barricada juvenil en donde se mezclaban parados con o sin título universitario, precarios sobrevivientes, mujeres y abuelos; clases medias empobrecidas, pobres más empobrecidos; coletazos de las recetas del FMI que aplicaba en su alumno aventajado del Magreb.
Sí, la economía crecía al 5% anual mientras más del 40% de la juventud vagaba por los callejones del desempleo y la escasez de futuro. El 20% de la población más rica controla el 50% de los ingresos de Túnez. Ahora toda la prensa internacional del statu quo despacha sobre Túnez y se olvidan por un momento de Cuba, Venezuela o Bolivia, por fin, dedican unas líneas al oasis turístico a orillas del mediterráneo que eclosionó en una nueva experiencia político social que sin lugar a dudas viene a robustecer los puntos de fuga que se van multiplicando en estos últimos años desde la idea de que otro mundo, otra vida, no sólo es posible, sino necesaria.
Se llamaba Mohamed Bouazizi, tenía 26 años, informático de profesión subsistía en la venta ambulante de frutas y verduras en la localidad tunecina de Sidi Bouzid. Aquel 17 de diciembre la policía le volcó el carro, requisaron el sustento económico familiar y desbordó la rabia acumulada por muchos años. Horas más tarde, en un gesto desesperado, Mohamed se quemaba a lo bonzo a las afueras del ayuntamiento dando comienzo a la rebelión popular tunecina.

diciembre 26, 2010

Los Misteriosos Desaparecedores



El Jefe Diego estuvo 220 días en manos de los autodenominados Misteriosos Desaparecedores. No era un secuestro más en el México convulso de estos últimos años; como aquel cotidiano que ocurre por algún callejón de vuelta a casa, o la levantada masiva y constante de inmigrantes centroamericanos que son ejecutados o desaparecen por las bandas del crimen organizado y la pasividad institucional, antes de siquiera visualizar el muro norteamericano. Llevarse en la noche del 14 de mayo al operador económico, legal, comunicacional y político de las entrañas del poder mexicano no podía ser obra de aficionados. Menos cuando comenzaron a llegar las primeras fotos y mensajes de corte revolucionario que se publicaban sin falta en los medios más rancios del periodismo mexicano.
Diego Fernández de Cevallos ha sido un factor clave de los últimos veinte años de la política mexicana desde su trinchera del PAN y sus estrechos y amplios vínculos con Salinas de Gortari, el PRI, el narco y la expansión neoliberal. De seguro que nunca se imaginó que un día le tocaría a él rendir cuentas por sus actos. Más de alguna vez en silencio rasguño el plato de comida calentita que le sirvieron sus captores, ¿habrá pensado alguna vez en los millones de pobres mexicanos y sus descendientes que estranguló para siempre con su Tratado de Libre Comercio?. La violencia no la viven ellos, si no los que tienen que sobrevivir equilibrando el mes y esquivando las balas de los que presuntamente están ahí para protegerlos. El Jefe Diego hasta esa noche vivía en el otro pequeño México burgués y acomodado, al alero de una colonia con seguridad privada o un rancho a toda hostia para abofetear al que nunca nació con un apellido y una conexión con vía directa al abismo del poder total.
Este 19 de diciembre saltó la noticia vía Televisa y su portal Milenio: Diego Fernández de Cevallos había sido liberado por los ex Misteriosos Desaparecedores, después de un rescate que se estima en torno a los 30 millones dólares que negoció una agencia británica. También se terminó de publicar el boletín Epílogo de una desaparición en la prensa. Doce folios encadenados en tres partes, escritas sin mesura ideológica, pero dejando muy atrás la clásica huella dialéctica izquierdista de viejo cuño. Digamos que es post 90, con una raigambre de ideas concebidas en el marco social de los movimientos antiglobalización de ahí no extraña que firmen como Red por la Transformación Global. Quizás la tesis de que se trata de un grupo político-militar escindido del EPR es la más certera, sin embargo, también es cierto que este secuestro reacomodó las piezas políticas de la derecha mexicana en su beneficio.
En fin, esperando noticias más certeras de los ex Desaparecedores nos quedamos con esta tercera parte del boletín.

A los medios de comunicación nacionales e internacionales.
El día de ayer, apelando a su profesionalismo, enviamos la parte primera del Boletín-Epílogo de una desaparición. Hoy de nueva cuenta informamos que Diego Fernández de Cevallos Ramos será liberado, por lo que volvemos a solicitar la publicación del Boletín-Epílogo.
Atte:
Los ex misteriosos desaparecedores.

Tercera de tres.
La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno. Artículo 39 constitucional
A estas horas
ay, amigos míos, artesanos,
pintores, astrónomos, marineros,
estamos despiertos. Es trabajo
nuestro el de arreglar algunas cosas.
Diego Fernández de Cevallos parecía intocable hasta aquella noche en que su pasado oscuro lo alcanzó. Y, muy a su pesar, tuvo que responder de algunos de sus actos y verse en el espejo de nuestra mirada… espejo que al hacerlo prisionero reflejó su hechura de corrupto, prepotente y voraz expropiador, demostrando un hecho fundamental: siempre que como pueblo nos atrevamos a luchar contra la injusticia, no habrá felonía que quede impune.
Diego Fernández de Cevallos Ramos (DFCR) es uno de los políticos que mayor responsabilidad tienen en el sostenido proceso de hecatombe económica, política y social que la elite dominante ha impuesto y desplegado en nuestro país de 1982 a la fecha, por medio de un entramado mafioso que opera dentro y fuera de las instituciones estatales; este proceso depredador vino a profundizar, bajo la criminal bandera neoliberal, las de por sí deterioradas condiciones de vida de los hombres y mujeres que viven en México, generando la mayor contrarreforma y el mayor retroceso histórico en nuestro país en lo que a bienestar social se refiere.
DFCR es uno de los políticos que más se ha caracterizado por el abuso del poder, el tráfico de influencias y el enriquecimiento a costa del erario y de los bienes de la nación, legislando en pro de los grandes monopolios (financieros, de comunicaciones, alimentos, construcción, transportes, etc.) asesorando a las mafias del poder y litigando a favor de los grandes capos del narcotráfico. Es uno de los principales cómplices y operadores del fraudulento proceso electoral que se ha perpetrado sistemáticamente en nuestro país, desde el ocultamiento del fraude que impuso en 1988 a Carlos Salinas de Gortari en la presidencia mediante la quema de boletas electorales hasta la organización del fraude que en 2006 impuso a Felipe Calderón Hinojosa. Es uno de los principales encubridores de los responsables de la guerra sucia y contrainsurgente desplegada por el régimen priista y ahora por el PAN contra los movimientos sociales, armados o no, convirtiéndose en uno más de los cómplices de la existencia de incontables perseguidos, torturados, asesinados, presos y desaparecidos por motivos políticos. Es un responsable directo de la inserción subordinada de México al bloque de países capitaneados en nuestro continente por el imperialismo estadounidense y, en consecuencia, del desmantelamiento industrial, la ruina del campo, la masiva migración, de la pauperización de la vida en general y el saqueo de nuestros recursos.
En breve, Diego Fernández de Cevallos Ramos es un operador de la oligarquía neoliberal y de la ultraderecha fundamentalista, un traficante de influencias, un mercenario de los juzgados, un legislador a sueldo, un rentista de la crisis y un defensor de los grandes capos de la droga. Por ello su aprehensión fue una actividad pensada y realizada como un acto de desagravio.
Tomarlo prisionero, exhibirlo y obligarlo a devolver una milésima de lo robado constituyó además un golpe político a la plutocracia y a sus instituciones; una demostración de la voluntad de lucha y de la capacidad operativa de los “descalzonados”, como él nos denomina; una demostración de que nadie, por poderoso que sea, puede ser intocable; una demostración de que con unidad de acción se puede doblegar la voluntad del enemigo y combatir la impunidad.
Pocas veces se había percibido el miedo, la confusión y el enojo que una imagen puede generar en la poderosa elite gobernante, como lo hizo la primera foto del jefe Diego cautivo que empezó a circular en internet, y que los medios de comunicación se vieron obligados a difundir. En ella se le pudo observar no con la prepotencia ni el cinismo de los que ha hecho gala el trasnochado encomendero a lo largo de su vida personal y política, sino en la total indefensión, casi parecida a la que vivimos y a la que hemos sido sometidos la mayoría de mexicanos, sólo que con una notable diferencia: A Diego le fue respetada su integridad física sin el desprecio que por la vida humana demuestra el poder con Nosotros.
Con base en los resultados de este acto, consideramos necesario compartir la convicción de que si quienes somos pueblo logramos organizarnos en una sola voluntad política nacional, en una colosal fuerza social organizada, podremos hacer frente común a la injusticia y a la impunidad, a fin de derrotar a nuestros opresores y acordar la organización de una sociedad verdaderamente humanizada. Y pese a tener innumerables imputaciones en su contra y de que miles de ciudadanos exigen su legítima ejecución, conscientes estamos de que la verdadera solución a la crisis que vive el país no está en liquidarlo, sino en la capacidad del pueblo para organizarse y retomar las riendas de su propio destino, recurriendo a todos los medios a su alcance.
Como parte del pueblo organizado decidimos realizar una tarea, la responsabilidad es nuestra. Creemos firmemente que reapropiarse del uso constructivo de la violencia es legítimo y hemos actuado en consecuencia.
Esta tarea es parte de un proyecto más grande e importante: participar en la construcción del poder popular para transformar este país transnacionalizado en una verdadera patria digna, libre y nuestra. ¿O es mucho soñar con que las riquezas de México sean para la mayoría de los mexicanos? ¿Es ambicioso soñar con un país productivo que pueda dar trabajo y remuneración digna a sus hijos? ¿Es un sueño guajiro pensar que somos los 90 millones de pobres quienes debemos tener la posibilidad real de tomar las decisiones importantes en el modelo económico, político y cultural que deseamos? ¿Es mucho pedir un México para todos los mexicanos?
Fraternalmente:
RED POR LA TRANSFORMACIÓN GLOBAL
¡CONTRA LA INJUSTICIA Y LA IMPUNIDAD, NI PERDON NI OLVIDO!
Invierno de 2010.

diciembre 17, 2010

Enrique Morente

El barrio del Albayzín amanece envuelto en una bruma blanca que difumina el horizonte mediato que debiera dar al palacio del Generalife y la Alhambra. Un tibio sol de otoño calienta los callejones húmedos del barrio, las terrazas de las plazas comienzan a montarse con desgano para el arribo de los turistas. Todos están en sus puestos cotidianos de sobrevivencia con la pena metida en el cuerpo y expresando sus sentimientos sin cordura moderna. Si estos pudieran cristalizarse en materia, estaríamos hablando de una riada desbocada que viene desde el corazón desperdigado del Sacromonte y sus cuevas, saltando la vieja muralla, para terminar descendiendo por los cientos de callejones blancos que naturalmente buscarían el centro de la ciudad de Granada. Enrique Morente, el maestro cantaor de flamenco en permanente innovación, el creador autodidacta que cuantas veces habrá mascado el hambre, la incomprensión y el reconocimiento- por estos mismos callejones que ahora piso- se ha ido con su cante ronco de forma repentina, quizás a iluminar otras cuevas por la vereda de enfrente. Gracias por todo.